Apodaca opera al límite: bodegas industriales con 97% de ocupación
El boom del nearshoring está dejando sin espacio a uno de los corredores industriales más importantes del norte del País.
En Apodaca, Nuevo León, la ocupación de naves industriales se ubica entre 96 y 97 por ciento, de acuerdo con cifras de Spot2.mx, plataforma especializada en monitoreo de bienes raíces comerciales.
Para dimensionarlo: en cualquier otro tipo de activo inmobiliario, ese nivel de ocupación se consideraría saturación total.
El fenómeno tiene una explicación concreta. La zona metropolitana de Monterrey concentra una cadena de proveedores del sector automotriz y manufacturero que ha mantenido una demanda constante de espacio logístico durante los últimos años, sin que la construcción de nuevas naves logre alcanzar ese ritmo.
Esa escasez, sin embargo, se traduce en rendimiento para quien ya tiene un activo en la zona: con una renta promedio de 7.50 dólares por metro cuadrado mensual, Apodaca genera el rendimiento anual más alto entre los corredores que monitorea Spot2.mx, cercano al 8.5 por ciento.
“Los corredores industriales más demandados del país operan con niveles de ocupación que en cualquier otra clase de activo se considerarían de saturación”, explicó Vianey Macías, Head de Market Research de la plataforma.
El resto del País enfrenta presiones similares
Apodaca no es un caso aislado. En Querétaro, el corredor de El Marqués mantiene una ocupación de entre 94 y 96 por ciento, impulsada en buena parte por la industria aeroespacial que se ha consolidado en la región del Bajío.
En Jalisco, el corredor de Zapopan Norte opera entre 93 y 95 por ciento de ocupación, presionado por el crecimiento del comercio electrónico y la necesidad de bodegas para logística de última milla.
El caso más extremo del mapa industrial mexicano está en Aguascalientes, donde la ocupación roza el 99 por ciento y prácticamente no existe inventario disponible para nuevos inquilinos.
En contraste, Tijuana cerró 2025 con mayor vacancia y absorción negativa, aunque analistas anticipan una recuperación durante 2026 conforme avancen nuevos proyectos de manufactura ligados al nearshoring.
Mientras tanto, el sureste del país empieza a sumarse al mapa industrial: el avance del Tren Maya y la expansión del puerto de Progreso están atrayendo los primeros proyectos logísticos hacia Mérida, Yucatán, una región que hasta hace poco no figuraba entre los corredores relevantes para el sector.
